Escultura monumental en Broadway, junto a Times Square
En abril de 2022, Santi Flores llevó su lenguaje escultórico al corazón de Nueva York.
Una exposición abrió sus puertas en Broadway, junto a Times Square, uno de los entornos urbanos más icónicos y dinámicos del mundo. Organizada por la Garment District Alliance y el Department of Transportation (DOT) de Nueva York, la iniciativa transformó el espacio público en una galería al aire libre.
Catorce esculturas monumentales, cada una de 4,5 metros de altura y realizadas en acero, pasaron a formar parte del paisaje urbano de la ciudad durante seis meses.
La escultura como presencia urbana
Instaladas en el Garment District, las obras dialogaron directamente con el ritmo de Manhattan. Rodeadas de rascacielos, tráfico y un flujo constante de personas, las esculturas establecieron una conversación con la arquitectura y la densidad humana — un tema recurrente en la práctica artística de Flores.
Las figuras alargadas, muchas de ellas definidas por gestos ascendentes o brazos elevados, funcionaron como afirmaciones verticales dentro de la cuadrícula urbana. Su escala permitió que interactuaran con el skyline de la ciudad, no solo ocupando el espacio, sino redefiniéndolo.
El arte público a esta escala no decora la ciudad — la transforma. Durante medio año, estas esculturas formaron parte de la experiencia cotidiana de miles de residentes y visitantes.
Monumentalidad e identidad
Realizadas en acero y diseñadas para resistir las condiciones del exterior, las obras fueron concebidas para integrarse en el entorno urbano sin perder su fuerza estructural. La solidez del material reflejaba los conceptos de permanencia, resiliencia y presencia que caracterizan el lenguaje escultórico del artista.
Esta instalación supuso un hito en la trayectoria internacional de Santi Flores. Llevar catorce piezas de gran formato a Broadway consolidó su obra dentro del contexto global de la escultura contemporánea en el espacio público.
Un diálogo entre arte y ciudad
Nueva York es una ciudad de escala, visibilidad y afirmación — conceptos profundamente conectados con la obra de Flores. La exposición no solo colocó esculturas en un entorno urbano; las integró en uno de los cruces culturales más influyentes del mundo.
Durante seis meses, ciudad y escultura convivieron. Las obras absorbieron luz, sombra, movimiento e interacción humana, reforzando la idea de que la escultura no es un objeto estático, sino una presencia activa que se transforma con su entorno.


