Universidad Castilla la Mancha X Santi Flores

Universidad Castilla la Mancha X Santi Flores

Una instalación escultórica permanente en el Parque Científico Tecnológico de la Universidad de Castilla-La Mancha donde arte, innovación y espacio público dialogan a través del lenguaje neofigurativo de Santi Flores....

Siguiente publicación Publicación anterior

Permanent Sculpture Installation

Technological Park – University of Castilla-La Mancha

En el entorno del Parque Científico Tecnológico y del Campus de la Universidad de Castilla-La Mancha, las esculturas de Santi Flores se integran de forma permanente como parte del paisaje contemporáneo de Albacete. No se trata únicamente de una instalación artística, sino de un diálogo abierto entre arte, conocimiento y sociedad.

Ubicadas en un espacio dedicado a la investigación, la innovación y el pensamiento crítico, estas figuras monumentales trasladan al ámbito universitario el lenguaje neofigurativo característico del artista: cuerpos estilizados, verticalidad expresiva y la presencia simbólica de la mano alzada, un gesto que invita a la reflexión sobre la identidad individual dentro de la colectividad.

La colaboración con la Universidad de Castilla-La Mancha surge como una extensión natural del interés de Santi Flores por situar la escultura en espacios públicos vivos, lugares donde la obra no se contempla desde la distancia, sino que convive con quienes la atraviesan a diario. Estudiantes, investigadores y visitantes comparten así un entorno donde el arte deja de ser un objeto aislado para convertirse en experiencia cotidiana.

Las piezas, realizadas en acero y concebidas para el exterior, establecen un contraste entre la frialdad industrial del material y la presencia humana que transmiten sus formas. Este diálogo entre materia y emoción refleja la esencia del proyecto: introducir la dimensión artística en un espacio vinculado al progreso tecnológico, recordando que toda innovación nace también de la sensibilidad y la imaginación.

La instalación permanente dentro del campus universitario transforma el espacio en una galería abierta, donde las esculturas funcionan como puntos de encuentro. Su verticalidad marca el ritmo del paisaje urbano y propone una pausa en medio del movimiento académico, invitando al espectador a detenerse y observar desde otra perspectiva el entorno que habita.

En esta colaboración, arte y universidad comparten una misma intención: crear conexiones. Las esculturas no buscan imponerse al lugar, sino habitarlo y dialogar con él, convirtiéndose en testigos silenciosos del tránsito diario y en símbolos de una comunidad que avanza entre ciencia, creatividad y pensamiento colectivo.